
EL AMOR DA MIEDO
Como dice la canción Guerras Perdidas de Bacilos “a veces lo lógico es lo más difícil”. Pensamos más de la cuenta, nos confundimos, hacemos una tormenta en un vaso de agua y al final preferimos descansar en la seguridad que nos da lo conocido sin salir de la burbuja en la que habitamos.
Tanto miedo le tienen al amor, que los perturba, se sienten inseguros, no sabrían qué hacer llegado el momento de enfrentarlo, les cuesta de sobremanera asumir que lo necesitan y más aún no toleran el hecho que alguien venga a desordenar su estructurada vida, porque es más cómodo seguir viviendo como siempre lo han hecho, sin sobresaltos que perjudiquen esa estabilidad que dicen tener, que olvidar su ego y arriesgar todo por una necesidad imperiosa de amar y sentirse amado… y me sorprende enormemente que no se conozcan en ese aspecto, porque a la hora de hablar de ello carecen de fundamentos y se justifican con las innumerables actividades de su apretada agenda.
Yo estoy cansada de personas egoístas, no digo que alguna vez no lo haya sido también, pero qué se puede hacer en estos casos, esperar eternamente con la incertidumbre de saber qué pasará por su mente? eso agota y aburre. Tengo una (quizás torpe) tendencia a fijarme en personas con escasa iniciativa, tal vez debería cambiar el patrón de búsqueda, al final los que parecen más inofensivos suelen ser más dañinos y tóxicos que el resto.
Yo no sé cuáles son los límites, no sé cuánta paciencia sería prudente en tal situación; lo único que sé es que esta vez espero reciprocidad y si no la hay dignamente aceptaré el veredicto y continuaré con una ilusión menos… oportunidades habrán muchas y en algún lugar alguien será feliz viéndome sonreír.
Como dice la canción Guerras Perdidas de Bacilos “a veces lo lógico es lo más difícil”. Pensamos más de la cuenta, nos confundimos, hacemos una tormenta en un vaso de agua y al final preferimos descansar en la seguridad que nos da lo conocido sin salir de la burbuja en la que habitamos.
Tanto miedo le tienen al amor, que los perturba, se sienten inseguros, no sabrían qué hacer llegado el momento de enfrentarlo, les cuesta de sobremanera asumir que lo necesitan y más aún no toleran el hecho que alguien venga a desordenar su estructurada vida, porque es más cómodo seguir viviendo como siempre lo han hecho, sin sobresaltos que perjudiquen esa estabilidad que dicen tener, que olvidar su ego y arriesgar todo por una necesidad imperiosa de amar y sentirse amado… y me sorprende enormemente que no se conozcan en ese aspecto, porque a la hora de hablar de ello carecen de fundamentos y se justifican con las innumerables actividades de su apretada agenda.
Yo estoy cansada de personas egoístas, no digo que alguna vez no lo haya sido también, pero qué se puede hacer en estos casos, esperar eternamente con la incertidumbre de saber qué pasará por su mente? eso agota y aburre. Tengo una (quizás torpe) tendencia a fijarme en personas con escasa iniciativa, tal vez debería cambiar el patrón de búsqueda, al final los que parecen más inofensivos suelen ser más dañinos y tóxicos que el resto.
Yo no sé cuáles son los límites, no sé cuánta paciencia sería prudente en tal situación; lo único que sé es que esta vez espero reciprocidad y si no la hay dignamente aceptaré el veredicto y continuaré con una ilusión menos… oportunidades habrán muchas y en algún lugar alguien será feliz viéndome sonreír.